viernes, 24 de abril de 2015

¿Trasladar al preso a España para cumplir su condena? Si, es posible

Una de las cuestiones que más preocupan a familiares y amigos de presos españoles en el extranjero se refiere a la posibilidad de que la condena pueda cumplirse en España. Es decir, si es posible traer al preso a nuestro país y garantizar así, al menos, cierta cercanía de sus seres queridos y una atención acorde a las condiciones de las cárceles españoles.
Efectivamente esto es posible gracias al Convenio Europeo deEstrasburgo sobre traslado de personas condenadas, al que se han adherido muchos países, entre ellos España, que lo ratificó en el año 1983.
Así, según el artículo 2.2 de dicho Convenio. “Una persona condenada de una Parte podrá con arreglo a lo dispuesto en el presente Convenio, ser trasladada a otra Parte para cumplir la condena que se le haya impuesto. A tal fin, podrá expresar, bien al Estado de condena bien al Estado de cumplimiento, su deseo de que se le traslade en virtud del presente Convenio”.
Aunque es importante saber que para que el traslado sea efectivo, se deben reunir los requisitos que se detallan en el Artículo 3:
a)      El condenado deberá ser nacional del Estado de cumplimiento;
b)     La sentencia deberá ser firme
c)     La duración de la condena que el condenado tendrá que cumplir aún deberá ser al menos de seis meses el día de la recepción de la petición o indeterminada
d)   El condenado, o su representante, cuando por razón de su edad o de su estado físico mental uno de los dos Estados así lo estimare necesario, deberá consentir el traslado
e)   Los actos u omisiones que hayan dado lugar a la condena deberán constituir una infracción penal con arreglo a la ley del Estado de cumplimiento o la constituirán si se cometieran en su territorio
f)      El Estado de condena y el Estado de cumplimiento deberán estar de acuerdo en ese traslado.

Por otra parte, España tiene firmados acuerdos bilaterales sobre traslado de presos con los siguientes países:

Arabia Saudita, Argentina, Bolivia, Brasil, Cabo Verde, Colombia, Cuba, República Dominicana, Ecuador, Egipto , Filipinas, Guatemala, Honduras, Kazajstán, Marruecos , Mauritania, Estados Unidos Mexicanos, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Rusia, El Salvador, Tailandia, Uruguay, Venezuela, Yemen, China, Estados Miembros de las Comunidades Europeas. (Fuente: Ministerio de Justicia)
  
Aunque el procedimiento establecido, según el país donde esté cumpliendo condena, puede tener singularidades, hay que ser conscientes de que el trámite conlleva, en todos los casos:
-          la solicitud de traslado a su país por parte del preso
-        la comunicación entre el Estado donde actualmente cumple condena y el su Estado propio al que quiere ser trasladado
-          una toma en consideración y en su caso aprobación de dicha solicitud por ambos Estados.

Si todo está conforme, las fuerzas de seguridad -Policía- de ambos países han de organizar el viaje de vuelta a España del preso y su traslado a un centro penitenciario español.

Son procesos complejos, y aunque desde el Ministerio de Justicia español, se indique que legalmente no es necesarioabogado, nuestra experiencia es que la agilidad del proceso, la certidumbre de la familia y el control de los plazos se mejora considerablemente si se cuenta con profesionales del derecho. 

viernes, 6 de febrero de 2015

Cuando el preso sale de la cárcel

En la mayoría de los casos transcurre más de un año desde que el preso partió de España hacia un país desconocido, donde cometió un delito que lo ha mantenido en prisión en unas condiciones de vida muy duras, más de lo que nunca imaginó.  Pero aunque parezca que no va a llegar, llega. Llega el día en el que el preso sale de la cárcel y nuestra experiencia nos señala que requieren una atención especial. Si durante su estancia en prisión la familia ha estado atenta, cuidándole, atendiéndole en la medida de lo posible, cuando el preso sale de la cárcel, no se pueda bajar la guardia.

Han sido meses, e incluso años, muy difíciles, lejos de la familia, viviendo en una situación de conflicto permanente, sin orden, sin unas condiciones de salubridad aceptables. Esas condiciones de vida pueden generar ciertas patologías. Las más frecuentes son: Cuadros de ansiedad, depresión y trastorno por estrés postraumático. Es por ello que aconsejamos la atención de especialistas. Profesionales de la atención psicológica y/o del acompañamiento emocional, que puedan hacer una valoración seria y rigurosa, elaborar un diagnóstico e intervenir en caso de ser necesario. En función de la sintomatología manifiesta los profesionales elaborarán protocolos de actuación que faciliten la disminución de la intensidad de dichos síntomas.



Además de la atención psicológica hay que atender la realidad social del preso. Recuperar su red de amigos, su medio de vida, su tiempo de ocio. Son elementos fundamentales para volver a una realidad plena fuera de prisión. Los trabajadores sociales de la comunidad podrán  proponerle una amplia bolsa de recursos disponibles en su entorno más próximo que impulse su reinserción y su rehabilitación psicosocial. Facilitarle su entrada al sistema sanitario, a los servicios sociales de atención primaria, a técnicos de inserción laboral, al sistema educativo o incluso a grupos de autoayuda o a asociaciones de ocio y tiempo libre.



En ADE contamos con una red de profesionales que sabrán cómo actuar. Tenemos experiencia y sabemos que una buena atención tras la salida de prisión puede evitar un nuevo delito y ayuda a recuperar una vida normalizada. La libertad asusta, hay que saber gestionarla y a menudo las familias y los amigos descuidan este aspecto. Desde ADE queremos insistir en la importancia del mismo.