martes, 18 de noviembre de 2014

Recomendaciones básicas para los familiares cuando una persona está presa en el extranjero

Después del tremendo impacto emocional que supone recibir la noticia de que una persona querida está detenida en una prisión de un país extranjero, comienza una nueva etapa de nuestras vidas.

Lamentablemente, luego de la detención se suelen producir, en la mayoría de los casos, llamadas que reclaman dinero por un lado, o determinados servicios profesionales por otro lado. Dinero que supuestamente será destinado a garantizar la seguridad, incluso la integridad física de la persona detenida.

Estas llamadas telefónicas tendrán carácter amenazante, chantajista (cuando se reclama a los familiares dinero) realizadas por “funcionarios de prisiones” u “otros presos”, o “familiares de esos funcionarios o de esos presos”. También se producen llamadas de abogados con pocos escrúpulos, los típicos “vende-motos” o “milagreros” que, a cambio de una suma de dinero, garantizan la pronta libertad y el retorno a España de la persona encarcelada.




ADE (Atención al Detenido en elExtranjero) cuenta con profesionales experimentados que pueden ayudarle a tomar la mejor decisión posible para hacerle frente al miedo que una llamada amenazante provoca en una familia y, por supuesto, es necesario asesorarse adecuadamente con el fin de no contratar abogados “caraduras” que sencillamente pretenden estafar.

¿Qué puede hacer un familiar ante estas dos situaciones? Como en todo lo relacionado con estos asuntos, la toma de decisiones es muy complicada, pero la experiencia nos demuestra que son válidas al menos dos recomendaciones ante el chantaje y la estafa:

1. Intentar no mandar dinero. Cuanto más dinero se manda es peor porque las mafias de allí entienden que la familia es adinerada y cada día pedirán más. Es probable que el tiempo en prisión se alargue y es mejor invertir en una defensa justa, tal y como garantiza ADE, que en gente que suele ser experta en el chantaje.


2. Procurar no contratar abogado privado sin contrastar primero que es de confianza. Puede ser habitual que estos abogados planifiquen una línea de defensa que retrase el procedimiento. De esa forma se mantiene la red corrupta que rodea a los presos españoles (pedirán dinero además por llevarle comida o ropa o un colchón para dormir…). Además, es probable que soliciten cuantías de dinero excesivas para “completar o mover” según qué documentos en la administración judicial que supuestamente benefician al preso y que no es más que un engaño. Por tanto, es muy importante tener un abogado de confianza que facilite un presupuesto claro desde el principio y supervisar desde España la labor del abogado que ofrece la Defensoría Pública, es  decir, el abogado de oficio, o bien contratar, abogados en el país donde la persona está presa.

                                  

En próximas entradas del blog de ADE profundizaremos en estas recomendaciones con el fin de enriquecer nuestra comunicación con las familias que tienen un ser querido detenido en el extranjero.

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