martes, 23 de diciembre de 2014

Puedes permitirte comerte un trozo de turrón

Es duro que un familiar esté en la cárcel. En cualquier cárcel. Pero quizá añada un extra de dolor el hecho de que tu ser querido se encuentre en una cárcel en el extranjero, en un país, en una ciudad ajena, extraña, de la que apenas sabes nada, que tal vez ─y así fue en mi caso─ ni siquiera saber ubicar en un mapa. En un sitio donde sabes que las condiciones de vida ─si es que eso es vida─ son muy duras. Más que duras; durísimas.

Y sabes que esto es así porque sólo tienes una referencia de las condiciones del lugar: Lo que te dice tu hermano durante unos segundos por teléfono, o tu novio, tu hijo, tu sobrino. Hay quien se encuentra tan solo y desesperado que a la dureza le pone adjetivos que empeoran sus condiciones, pero hay también ocasiones en las que lo notas reservado y, entonces, eres tú quien imaginas que calla para que no sufras y seguro que está peor de lo que transmite.

Y se acerca la Navidad y una no puede soportar frases como: Me han pegado, me han quitado la ropa, duermo en el suelo, necesito un colchón, me van a matar… Son frases que escuchas todos los días, a la misma hora, después de una melodía de móvil que acabarás odiando. Y como digo, el odio aumenta en estas fechas porque… En fin, porque cuando se acerca la Navidad, todo es peor.

Los compañeros de trabajo, los amigos, otros familiares ─la mayoría no sabe lo que te está pasando─ preparan la comida de empresa, el árbol, el belén, la cena de navidad, el sitio para pasar la Noche Vieja, la tarde de Reyes y la cabalgata. Sin embargo tú no sabes muy bien qué hacer esa Navidad porque hay una ausencia que no deja de estar presente, que no te deja avanzar, hacer planes. ¿Qué harán allí en Noche Buena? ¿Qué les darán de comer esa noche?... ¿Qué, qué, qué…?


Sin embargo, siempre hay que algo que hacer, además de sentir la tristeza de la distancia que te separa de tu familiar. Hay que ser fuerte y saber que la culpa de su encarcelamiento no es tuya, que tú estás haciendo todo lo que tus circunstancias te permite hacer, que siempre hay un niño cerca al que dedicar tiempo para contagiarte de la ilusión de la navidad y que, pese a la incertidumbre, tu familiar tendrá una nueva oportunidad cuando vuelva a España… Y con ese pensamiento, entonces, al menos durante un momento, puedes permitirte comerte un trozo de turrón.

martes, 18 de noviembre de 2014

Recomendaciones básicas para los familiares cuando una persona está presa en el extranjero

Después del tremendo impacto emocional que supone recibir la noticia de que una persona querida está detenida en una prisión de un país extranjero, comienza una nueva etapa de nuestras vidas.

Lamentablemente, luego de la detención se suelen producir, en la mayoría de los casos, llamadas que reclaman dinero por un lado, o determinados servicios profesionales por otro lado. Dinero que supuestamente será destinado a garantizar la seguridad, incluso la integridad física de la persona detenida.

Estas llamadas telefónicas tendrán carácter amenazante, chantajista (cuando se reclama a los familiares dinero) realizadas por “funcionarios de prisiones” u “otros presos”, o “familiares de esos funcionarios o de esos presos”. También se producen llamadas de abogados con pocos escrúpulos, los típicos “vende-motos” o “milagreros” que, a cambio de una suma de dinero, garantizan la pronta libertad y el retorno a España de la persona encarcelada.




ADE (Atención al Detenido en elExtranjero) cuenta con profesionales experimentados que pueden ayudarle a tomar la mejor decisión posible para hacerle frente al miedo que una llamada amenazante provoca en una familia y, por supuesto, es necesario asesorarse adecuadamente con el fin de no contratar abogados “caraduras” que sencillamente pretenden estafar.

¿Qué puede hacer un familiar ante estas dos situaciones? Como en todo lo relacionado con estos asuntos, la toma de decisiones es muy complicada, pero la experiencia nos demuestra que son válidas al menos dos recomendaciones ante el chantaje y la estafa:

1. Intentar no mandar dinero. Cuanto más dinero se manda es peor porque las mafias de allí entienden que la familia es adinerada y cada día pedirán más. Es probable que el tiempo en prisión se alargue y es mejor invertir en una defensa justa, tal y como garantiza ADE, que en gente que suele ser experta en el chantaje.


2. Procurar no contratar abogado privado sin contrastar primero que es de confianza. Puede ser habitual que estos abogados planifiquen una línea de defensa que retrase el procedimiento. De esa forma se mantiene la red corrupta que rodea a los presos españoles (pedirán dinero además por llevarle comida o ropa o un colchón para dormir…). Además, es probable que soliciten cuantías de dinero excesivas para “completar o mover” según qué documentos en la administración judicial que supuestamente benefician al preso y que no es más que un engaño. Por tanto, es muy importante tener un abogado de confianza que facilite un presupuesto claro desde el principio y supervisar desde España la labor del abogado que ofrece la Defensoría Pública, es  decir, el abogado de oficio, o bien contratar, abogados en el país donde la persona está presa.

                                  

En próximas entradas del blog de ADE profundizaremos en estas recomendaciones con el fin de enriquecer nuestra comunicación con las familias que tienen un ser querido detenido en el extranjero.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Acercamiento a la realidad penitenciaria de Ecuador (I)

Cuando una familia es informada de que uno de sus miembros ha sido detenido en un país extranjero, la angustia puede llegar a apoderarse de la misma entorpeciendo el afrontamiento de esta situación y la posterior toma de decisiones que todo este proceso conllevará.

La angustia se produce por la incertidumbre acerca de la situación en la que se halle la persona detenida y también por el estado en que se encuentre la prisión en la que está recluido.
El objetivo primordial de ADE es traer de vuelta a España a la persona presa en el menor tiempo posible. Para ello es fundamental que la familia mitigue la angustia y la incertidumbre sobre la situación del preso. De ahí que combinemos la asistencia jurídica con el apoyo psicológico y emocional a las personas presas y a sus familias. Y a este empeño también debe dirigirse nuestro blog,  para que las familias puedan acercarse a la realidad penitenciaria de los países en los que trabajamos.

Hoy iniciamos este acercamiento referido a Ecuador. A lo largo de esta serie iremos aportando una información sencilla y realista alejada del sensacionalismo que pulula por Internet.
En los últimos años Ecuador ha realizado un  gran esfuerzo por modernizar sus estructuras administrativas. Y el sistema penitenciario ha sido una de ellas. Ya en 2011 diferentes informes de organizaciones de derechos humanos ponían de manifiesto, además de lo que había que mejorar, decisiones acertadas. Entre ellas que el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos  fuese la institución encargada del sistema penitenciario. De esta forma, el acento se traslada de la “represión” a la rehabilitación para reincorporar al preso a la sociedad. Esta es la esencia, por ejemplo, del sistema penitenciario español y del conjunto de países de nuestro entorno. Si bien es un objetivo del que ningún país puede sentirse plenamente satisfecho, pues por todos es conocida la reincidencia de las personas que cometen delitos en nuestro país, la reproducción de las situaciones sociales que llevan a las personas a delinquir y la “normalización” de la vida de una persona toda vez que  sale de la cárcel. Indudablemente, en nuestro país, el apoyo profesional a las personas privadas de libertad, la coordinación entre los sistemas de bienestar (justicia, servicios sociales, salud, educación…), la posibilidad de intervenir sobre la realidad familiar de la persona detenida es la gran asignatura pendiente de los sistema penitenciarios de países como Ecuador.

Queda, por tanto, mucho trabajo por hacer para mejorar el sistema penitenciario ecuatoriano y favorecer la rehabilitación a la que antes hacíamos referencia.
Finalizamos esta entrada anunciando la siguiente, donde iremos aterrizando en algunos de los problemas a los que tienen que enfrentarse las personas extranjeras que cometen un delito y son privadas de libertad en Ecuador, tales como la sobrepoblación o la satisfacción de las necesidades básicas.


lunes, 20 de octubre de 2014

Problemas en las cárceles de Colombia: algo más complejo que el hacinamiento

Las dificultades existentes en las cárceles colombianas, ya sea para nacionales o extranjeros, superan drásticamente el manido, pero a todas luces real, problema del hacinamiento, que podríamos decir que no es sino una de las consecuencias más graves de los problemas estructurales del sistema criminal y penitenciario del país. Las soluciones superan la aparente vocación inicial de construcción de nuevas cárceles para evitar el hacinamiento.

El objetivo de toda la política relacionada con las cárceles, debería ser el de respetar los derechos fundamentales de los reos, facilitando una verdadera integración de los mismos una vez finaliza el cumplimiento de la condena.

En Colombia, para atajar los problemas estructurales, es necesaria una valentía política que involucre a todas las instituciones del país, propiciando un debate sereno alejado del tactismo partidista que, ante algunos dantescos delitos, convierte el interés exclusivamente en el endurecimiento de las penas. Es necesario entonces analizar la política estatal relacionada con el asunto por personas expertas en el mismo, y a partir de ahí promover los cambio necesarios.

Un asunto clave sería fortalecer y capacitar debidamente a los funcionarios -y los superiores en términos de meritocracia- de un sistema de prisiones absolutamente desbordado como es el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), logrando que tengan una capacidad real de control de los presos. La imposibilidad de ejercer este control coaligada con una condiciones laborales pésimas, alimenta la posibilidad de que los funcionarios se plieguen a prácticas corruptas con el resultado de que en muchas de las cárceles el control de los patios lo acaben asumiendo los propios presos, en connivencia o no de los funcionarios carceleros, con las posibles luchas que puedan existir por el control de los mismos y resultando todo en un polvorín dispuesto a estallar ante cualquier mecha prendida.

El hacinamiento supone una consecuencia, inter alia, de dar respuestas penales y carcelarias a las peticiones de mano dura de una sociedad colombiana siempre preocupada por la inseguridad existente en sus calles. La política no puede abordar el problema de la inseguridad con más cárceles. Debemos entender que sin un cambio estructural en las soluciones de seguridad del país y en su política criminal, las futuras cárceles estarían de nuevo desbordadas en un corto espacio de tiempo.

Es perentorio hacer un análisis, con participación de los jueces, para estudiar la posibilidad de imponer medidas alternativas que se puedan imponer a delincuentes de acciones leves que acaban en la cárcel por pequeños delitos y pueden salir de una cárcel reconvertidos en auténticos criminales.


Establecimiento
Capacidad Real
Total Población
Hacinamiento
Caloto
48
170
254,2 %
Puerto Tejada
66
161
143,9 %
Santander de Quilichao
230
461
100,4 %
Pasto
568
1288
126,8 %
Cali
1667
6367
281,9 %
Barranquilla
454
1.123
147,4 %
Barranquilla
640
1.609
151,4 %
Sabanalarga
50
105
110,0 %
Magangue
56
195
248,2 %
Quibdó
286
717
150.7 %
Medellín
2.424
6.894
184,4 %
Itagüí
328
894
172,6 %
Bucaramanga (ERE)
1.336
2.772
107,5 %
Bucaramanga (RM)
247
521
110,9 %
Aguachica
70
211
201,4 %
Sincelejo
512
1.187
131,8 %
Santa Marta
312
1.238
296,8 %
Riohacha
100
446
346,0 %
Montería
840
2.011
139,4 %
Valledupar
256
1.119
337,1 %
 Fuente: INPEC, estadísticas de diciembre de 2013.



lunes, 22 de septiembre de 2014

Trámites para solicitar la revisión de pena a los españoles encarcelados en Ecuador

El pasado mes de febrero de 2014 fueaprobado por el Gobierno de la República del Ecuador el Código OrgánicoIntegral Penal (COIP), cuya entrada en vigor tuvo lugar el 10 de agosto. Determinados delitos y sus penas han sido modificados de forma sustancial, con especial incidencia en aquellos que guardan relación con la tenencia y el tráfico de estupefacientes, cuyas penas han sido reducidas drásticamente.


Como consecuencia de la disminución de las penas y su aplicación de forma retroactiva, miles de personas, entre ellas decenas de españoles encarcelados en Ecuador, saldrán en libertad una vez sean revisados sus casos por los tribunales ecuatorianos. Dicha norma también es de aplicación para aquellos españoles que fueron sentenciados en aquel país pero que en la actualidad se encuentran cumpliendo su condena en España.

De acuerdo con el COIP, la revisión de las penas deben ser solicitadas a instancia de parte, debiéndose convocar al efecto por el Juez competente audiencia oral, pública y contradictoria en la que el interesado debe ser asistido obligatoriamente por un abogado.

Los expertos que conformamos ADE tenemos experiencia en los trámites necesarios para la revisión de condena porque hemos iniciado ya el proceso para algunos de los presos españoles que actualmente están cumpliendo condena en Ecuador. Te podemos asesorar sobre el procedimiento a seguir para formalizar la solicitud y asistirte con nuestros abogados durante la celebración de la audiencia ante el Juez y el fiscal ecuatorianos.

La reforma del Código Penal Ecuatoriano es una oportunidad para que decenas de presos españoles se puedan encontrar con sus familias. Desde ADE queremos contribuir a dar a conocer esta reforma y ofrecer nuestra experiencia a los españoles sentenciados en Ecuador

jueves, 18 de septiembre de 2014

Presentación servicios para presos españoles en el extranjero (ADE)

Cuando se recibe la noticia de que un familiar o una persona cercana ha sido detenida e ingresará en una cárcel fuera de España, se genera una situación de incertidumbre y desconcierto. En estos momentos, y después de unos primeros momentos de conmoción, es vital, desde el principio, abrir un proceso de toma de decisiones profesionalizado.

Desde ADE (Atención al Detenido en el Extranjero) ofrecemos un servicio de ayuda que, avalado por nuestra experiencia, facilitará la seguridad y confianza necesaria para resolver el caso y propiciar la vuelta a España de la persona presa en el menor tiempo posible. Una seguridad y una confianza que es fundamental que sienta el preso, pero también el núcleo familiar o las personas de apoyo con el objetivo de acelerar todo el proceso desde la detención hasta la vuelta a España.

Por ello, ponemos a disposición de las personas afectadas un equipo interdisciplinar formado por abogados, sociólogos y psicólogos expertos en derecho penal e internacional, relaciones internacionales, intervención social y apoyo emocional.  

Nos regimos por un código ético que se basa en la honestidad, el rigor y la profesionalidad para hacer frente a las situaciones de engaño, e incluso chantaje, que se suceden en algunos países ante la falta de conocimiento de la jurisdicción de otras naciones. 

Un número considerable de españoles están presos en el extranjero y el equipo de ADE sabe cómo ayudarle a superar esta situación de gran dificultad. Queremos garantizar una defensa justa, coordinar a los abogados locales y superar situación de estrés, inseguridad y problemas emocionales del preso y su familia.

Esta semana ponemos a su servicio este blog donde iremos incluyendo información de interés para usted, su familia y la persona que está en prisión. Es este blog encontrará consejos, datos, noticias y testimonios que puedan ayudarle a afrontar esta difícil situación. Nosotros le acompañaremos para hacerle más llevadero este camino.